domingo, 10 de junio de 2012

Secciones


Para calcular mediante el corte de una pieza la sección (forma plana de intersección del plano cortante con la pieza) tenemos en cuenta dos teoremas:

1-Planos paralelos cortados por otro producen secciones paralelas: si un plano de corte intercepta dos planos paralelos los secciona mediante líneas paralelas.
2-Si dos caras contiguas de una pieza son cortadas por un plano, al prolongar sus dos líneas de sección se cortan sobre la arista o prolongación de la arista que es intersección de las dos caras.

Según el primer teorema los lados del hexágono que es sección del cubo son paralelos.













Para calcular la sección de una figura dado el plano cortante definido por 3 puntos M N Ñ, por el teorema 1 tenemos:
M N están en el mismo plano por lo que ésta es una línea de corte del plano. N y Ñ también están en el mismo plano, es otra línea de corte que intercepta P L. Como planos paralelos producen secciones paralelas, por Ñ hacemos i paralela a MN y obtenemos O.
O P es un corte del plano ya que están en la misma cara. Por L haremos una paralela a h por ser planos paralelos de los que resulta secciones paralelas y obtenemos Q. Por Q una paralela a f y obtenemos R, por el punto R una paralela a la recta j y obtenemos b que corta a la arista en el punto S. Por S hacemos una paralela a la recta f hasta que corta a la arista en el punto T. Por T hacemos una paralela d a la recta j hasta que corta a la arista en el punto U, etc.
Según el segundo teorema si prolongamos las rectas f h se cortan en un punto de la prolongación de la recta g, si prolongamos las rectas i k se cortan en un punto de la prolongación de la recta j, etc.















Por el teorema 2 tenemos una forma nueva de calcular nuevos puntos de la sección: dos caras contiguas producen las secciones m j que se cortan en Z, un punto que está necesariamente sobre la prolongación de t (ya que un plano, el de corte, interseca con una recta t en un punto Z).
De esta forma si tenemos m, sección directa del plano que se corta con t en Z, como b corta a la cara horizontal en un punto, lo uno con Z y obtengo j, con lo que con 2 líneas siempre puedo obtener una tercera.


















Para calcular la sección que produce un plano oblicuo alfa en una pirámide se pasa un plano proyectante vertical beta que corta al plano dado según la recta i. Esta recta intercepta a la arista de la pirámide en el punto P. Si prolongamos la arista de la base MO hasta que corta a la traza del plano en el punto N y lo unimos con el punto de intersección P obtenemos J en su prolongación en el corte con la arista de la figura.
Si prolongamos por M la arista de la base hasta que corte a la traza del plano y en el punto de intersección lo unimos con el punto P obtenemos el punto R.
Los demás puntos de corte de la figura se calculan de igual forma, teniendo en cuenta que al prolongar los lados del cuadrilátero de la sección de la pirámide, se cortan sobre la traza del plano-según el teorema de Desargues, http://homologias.blogspot.com/
-, de esta manera la recta TR se corta en la traza del plano, la recta PR se corta también en la traza del plano, etcétera.


















Para calcular la sección de una pirámide con un plano oblicuo f se hace un plano incidente g en una de las aristas de la figura y que al mismo tiempo sea un plano proyectante vertical o de canto. Este plano g corta al plano dado f en una recta de intersección s que toca a la arista de la figura en el punto T.
Si tomamos el lado de la base de la figura del que hemos calculado el punto de intersección y lo prolongamos hasta la traza horizontal del plano hf, en el punto de corte Z de ésta se une con el punto de intersección calculado T y se prolonga esta recta hasta que corte a otra arista de la figura en V.
Hacemos lo mismo con las demás caras prolongamos otro lado de la base de la figura, por ejemplo la arista k y donde corte a la traza del plano hf (en N) lo unimos con el último punto calculado V y en la prolongación de la recta VN obtenemos en la intersección con la arista de la figura el punto R.

Aquí observamos el ejercicio resuelto en el sistema diédrico. El plano incidente en la arista es un plano de canto que interseca con el plano dado f según la recta s. Esta recta corta a la arista de la figura en el punto T. Al prolongar el lado de la base de la figura corta a la traza del plano hf en el punto Z. Uniendo Z con el punto T y prolongando la línea corta a otra arista de la figura en el punto V.
Otro lado de la base correspondiente a esa arista, por ejemplo la arista k, se prolonga hasta que corte a la traza del plano hf en un punto N. Unimos el punto N con el último calculado V y prolongamos la recta de unión hasta que corte a otra arista de la figura en el punto R. Los demás puntos se calculan de igual forma.
El procedimiento del ejercicio se basa en que la sección de la pirámide y la base son dos formas planas homólogas cuyo vértice es el de la pirámide. Las formas homólogas tienen sus lados correspondientes de manera que se cortan siempre sobre el eje, que en este caso es la traza horizontal del plano hf.














Un plano de canto (proyectante vertical) corta a la pirámide en el alzado en su arista según varios puntos, por ejemplo el punto H. Este punto H2 en alzado lo bajamos a la planta y donde corta a la arista de la figura obtenemos H1. Los demás puntos de corte de la figura se calculan de igual manera.


















Para calcular la intersección del plano g con la pirámide de base cuadrada, se hace un plano a proyectante vertical que incida en el lado de la base conteniendo a esa cara de la pirámide. Éste plano vertical que interseca con el oblicuo dado en la recta m, corta a las aristas de la figura en los puntos P L.
Para obtener nuevos puntos de la sección de la pirámide, podemos pasar planos que cumplen la misma condición que el plano original a que tomamos: planos que pasan por las caras de la figura y cuya intersección con el plano g nos determina una recta de intersección de la pirámide con el plano dado.















Aquí observamos el ejercicio anterior en sistema diédrico, el plano g según una sección en color verde que calculamos pasando un plano proyectante vertical a con su traza horizontal incidente en el lado de la base de la pirámide y con su traza vertical coincidente en el alzado con la proyección de la cara o la arista de la pirámide. La intersección de este plano a con el dado g determina la recta m que corta a las aristas de la figura en los puntos P L según podemos observar en la planta, a continuación hacemos verticales por estos puntos hasta que corten en el alzado a la arista de la pirámide, obteniendo así la proyección en alzado de los puntos de intersección.



















Para calcular la intersección de la pirámide con el plano oblicuo azul podemos pasar planos proyectantes verticales (planos de canto) incidentes en las aristas de la figura y que por tanto son coincidentes en el alzado con ellas. Éstos planos proyectantes cortan al plano azul según rectas w que determinan con las aristas de la figura en la planta el punto de intersección, puntos que a continuación se suben al alzado hasta que corten a la arista correspondiente.


















Para determinar la intersección de una pirámide oblicua como un plano proyectante vertical, se cogen los puntos de intersección de ambos elementos en el alzado -por ejemplo, la intersección de la traza vertical del plano vt y de una arista de la figura es el punto A2- y haciendo centro en el punto O, punto de intersección de las dos trazas, y tomando como radio la distancia desde ese punto hasta cada uno de los puntos de intersección del plano y la figura hacemos un arco hasta que corte a la línea de tierra obteniendo el punto (A2). Desde este punto obtenido se baja una vertical.
Por el punto A1, proyección del punto A en planta, hacemos una recta horizontal hasta que corte a la vertical anterior obteniendo así el punto abatido de la sección (A). Al hacer lo mismo con los cinco puntos de las aristas de la pirámide por donde pasa la sección del plano, obtenemos la sección abatida de la misma en verdadera forma.



















Un caso análogo a la pirámide la tenemos en el cono. Se hace un plano m tangente al cono proyectante vertical que lo corta según la recta d. El plano es tangente al cono en la recta f que corta a la recta de intersección d en el punto U. Este punto U es un punto de la intersección del plano con el cono, para obtener otros se hace una recta cualquiera que pase por el plano horizontal y por el punto P, esta recta corta al cono en el punto K y al plano en el punto L. Uniendo el punto L con U obtenemos el punto Y en la intersección del segmento comprendido entre el punto K y el vértice V del cono. Los demás puntos de la sección se obtienen de forma análoga.














El caso de la sección de un cono con un plano proyectante vertical se opera igual que se hizo con la pirámide, pero como el cono no tiene aristas, se toman generatrices en vez de las aristas.



















Para calcular la intersección de un plano vertical con una esfera se tiene que en planta la corta según una recta que es el diámetro en verdadera magnitud de la circunferencia sección. En el alzado tendremos que la circunferencia sección que se proyecta como una elipse tendrá su eje mayor en verdadera magnitud y será vertical y pasará por el centro de ese segmento proyectado de la planta al alzado. Los otros dos puntos correspondientes al segmento horizontal se proyectan desde la planta hasta el alzado, hasta que corte a la recta horizontal que pasa por el centro de la esfera. Al final se hace un abatimiento del plano vertical respecto a la traza vertical del plano para obtener a la derecha la sección en verdadera forma de la circunferencia.


















Para calcular la intersección de una esfera con un plano oblicuo, la forma más sencilla de hacerlo consiste en hacer un cambio de plano transformando el plano oblicuo en un plano proyectante vertical. El ejercicio se convierte prácticamente en el anterior ya que los dos son planos proyectantes y la resolución de ambos es igual.
En el nuevo alzado resultante del cambio de plano tenemos la sección de la esfera que es una recta (se ha tomado esta recta como diámetro de la circunferencia de sección abatida), que proyectada a la planta nos determina el eje menor en esa vista. El eje mayor es el que corresponde a la sección del alzado ya que éste está en verdadera magnitud; basta con tomar su dimensión y colocarla en la planta a partir del centro en la recta ortogonal a la línea de tierra.













Cálculo de la sección de la esfera por un plano oblicuo sin cambio de plano.



Intersección de un cilindro con un plano paralelo a la línea de tierra. Se pasan planos de perfil que cortan al cilindro en la base según dos puntos por los que hacemos verticales. Estas líneas verticales cortan a la intersección del plano dado con el plano de perfil en otros dos puntos que son los de la intersección de la figura con el plano.

















Intersección de un plano vertical con un cilindro. La traza horizontal del plano vertical corta a la circunferencia proyectada del cilindro en planta según M N. Estos puntos se proyectan mediante verticales al alzado determinando así las generatrices que acotan la sección de la figura.



















Sección de un tubo (un cilindro con otro cilindro hueco interior) por un plano de perfil. En la planta observamos cuatro puntos que determinan los rectángulos por donde pasa la sección y que al proyectarlos en el perfil se tienen en verdadera forma. La sección en planta queda comprendida entre los puntos AB y CD. La sección en el alzado viene determinada por la traza del plano y coincide con él.
















Sección de un plano de canto (proyectante vertical) generado sobre una pirámide truncada. La traza vertical del plano determina los puntos de intersección con la figura, puntos que no hay más que bajar a la planta y colocarlos sobre su arista correspondiente.
En el punto O2, intersección de las dos trazas del plano, se hace centro y se trasladan mediante un giro los puntos de corte del alzado hasta obtenerlos sobre la línea de tierra (así por ejemplo el punto A2 se transforma mediante el giro en el punto (A2). Por su punto proyectado en planta correspondiente A1 hacemos una recta horizontal hasta que corte a la vertical que pasa por el punto (A2). La intersección de la recta vertical y la horizontal nos determina el punto abatido (A). Haciendo lo mismo con todos los puntos tenemos la sección abatida de la figura.
















Sección meridional de un octaedro regular. El plano de corte que pasa por los puntos 1 6 determina como sección todo el rombo correspondiente al alzado de la figura.















Sección de un prisma por un plano vertical. Los puntos de corte de la traza horizontal con la base de la figura A1 B1 los proyectamos al alzado haciendo verticales sobre la figura, obteniendo así la sección en el alzado. La sección en planta queda comprendida entre los puntos A1 B1 y la sección en el alzado es el rectángulo cuya base es el segmento A2 B2.














Sección de un prisma oblicuo por un plano proyectante vertical. Los puntos de intersección del plano con la figura los tenemos en el alzado, puntos que hay que proyectar sobre la figura en planta. A partir de la sección obtenida en la figura se hace el abatimiento del plano de canto para obtener su verdadera forma.

















Sección de un tetraedro regular por un plano proyectante vertical paralelo a una arista. Los puntos de corte M N quedan definidos en el alzado, proyectamos ambos sobre la planta y se transforman en dos segmentos de punta NL MK. El cuadrilátero que determinan estos dos segmentos determina la sección de la figura que a continuación es abatida tomando como eje de giro la traza horizontal del plano.
















Sección de un octaedro regular por un plano proyectante vertical paralelo a una de sus caras. Al igual que el ejercicio anterior la sección la determinan los puntos de corte de la traza vertical con la proyección vertical de la figura, puntos que hay que bajar a las aristas correspondientes en la planta. Obteniendo los puntos de cada arista los unimos hasta obtener el hexágono de sección.


















Secciones por cambio de plano


Dada una pirámide de vértice V, se trata de calcular su sección por un plano oblicuo (en amarillo). Se hace la recta a, de máxima pendiente del plano, que es aquella línea perpendicular a su traza hu. Se pasa un plano vertical m por ella, cuya traza hm sea perpendicular a hu y se toma éste como nuevo plano de proyección, de esta forma el plano oblicuo amarillo se transforma en uno proyectante vertical y su sección aparece en el nuevo alzado proyectada sobre la recta a.













Tenemos el ejercicio en sistema diédrico, se trata de que la traza hu oblicua respecto al plano vertical se transforme en perpendicular a la misma. Para ello se prolonga por encima del alzado y se hace una nueva línea de tierra ortogonal a la misma. Cogemos el nuevo plano proyectante de traza hm que corta al vertical de proyección en h hasta el plano oblicuo en alzado. La recta h es invariante en el nuevo plano de proyección.
El plano corta en el nuevo alzado a la figura según varios puntos que bajamos a la planta obteniendo la sección en la misma (en el dibujo, estos puntos separan la parte cortada por encima y debajo del plano, en rojo y amarillo, respectivamente).
















Secciones por homología

La sección de una figura por un plano (en amarillo), la obtenemos haciendo una recta a paralela a la traza del plano hasta que corta al plano vertical en P. Se hace una paralela a la traza del plano vu hasta que corta a la línea de tierra. En el punto de intersección se hace una paralela m1 a hu. Se prolonga s1 hasta que corte a m1 en Ñ1. Se une Ñ1 con V y por D1 (intersección de s1 con la traza del plano hu) se hace una paralela t1. La recta t1 es la sección de una cara de la figura.











Obtención de otros puntos por afinidad

Para obtener los demás puntos de una forma más sencilla, tenemos que la recta t corta a s1 en D1 y a la arista f en T. Si prolongamos una arista de la base w hasta que corte a la traza del plano en X, uniendo este punto con T obtenemos la recta z que es otra línea de sección de la pirámide. Repetimos la misma operación con las demás caras de la figura.












Cálculo de la sección en sistema diédrico

En planta y alzado la resolución del ejercicio. Por V1 una recta a1 paralela a hu, corta en el alzado en P2.Por P2 una recta mu paralela a vu que corta a la LT en un punto por el que se hace una paralela m1 a hu. Donde s1 corta a esta recta en Ñ1 lo unimos con V1 determinando k1. Por D1 (intersección de s1 y hu) hacemos una paralela a k1 obteniendo la recta t1. La recta t1 es la sección de una cara de la figura.

Giros

http://giros-traslaciones-simetrias.blogspot.com/

Giro es un movimiento de centro O que transforma la posición de un punto P de forma que éste se desplaza por un arco con una longitud constante respecto al centro O con una longitud y sentido dados.
El giro de un punto P respecto a un eje e mantiene el plano del giro perpendicular al eje.

El punto P gira respecto al eje vertical e en el sentido contrario a las agujas del reloj (levógiro) y se transforma en el punto Pg. Por tanto la trayectoria es un círculo cuyo centro es la proyección horizontal del eje y el ángulo el grado.



















El punto A gira respecto al eje un ángulo de 130°. Una vez que se ha hecho el arco en planta transformando el punto A1 en (A1). Se proyecta este último punto a la proyección en alzado hasta que corta a la recta horizontal que pasa por el punto A2 obteniendo de esta forma el punto (A2), que es el punto girado en el alzado.



















ara girar una recta que pasa por el eje de giro, tenemos que el punto de corte de ambas rectas es invariable en el giro por estar en el eje, por lo que será suficiente con calcular un único punto de la recta que va a girar. Tomamos el punto B y lo giramos a la izquierda según el ángulo dado obteniendo su nueva posición en planta B’1, que proyectamos al alzado hasta que corta a la recta horizontal por B2.





















Una recta oblicua que gira a la izquierda y que corta al eje de rotación. En este caso giramos la traza de la recta hasta transformarla en una recta frontal





















Una recta que corta al eje de rotación y gira un ángulo alfa de manera que tras la transformación, las proyecciones verticales de la recta original y su transformada son simétricas respecto al eje de simetría.

















Una recta azul que se transforma por rotación respecto un eje en la recta roja. Cogemos uno de los dos puntos de la recta, por ejemplo la traza A y otro de una cota cualquiera, por ejemplo P, hacemos centro en la proyección horizontal del eje con el arco de giro igual para cada punto.
El punto A1 se transforma en (A) y el punto P1 ser transforma en el punto (P). Estos dos nuevos puntos de la recta girada los proyectamos sobre la proyección vertical que corta a las rectas horizontales que pasan por los puntos a2 P2 obteniendo los nuevos puntos de la recta girada en el alzado.


Como una recta queda definida por 2 puntos, para girar una recta que pasa por el eje será suficiente con girar uno de los puntos de la misma y considerar otro de los puntos en el eje ya que sobre éste, el punto resulta invariable.

























Para girar un plano respecto a un eje según un ángulo dado, se hace una recta perpendicular desde la traza horizontal al eje (en el dibujo de color verde), y se gira esta perpendicular el ángulo dado respecto al eje. La distancia de la recta perpendicular al eje tras ser girada mantiene su misma dimensión, por lo que en su extremo hacemos la traza horizontal del plano (en color rojo) en su nueva posición que corta a la línea de tierra en un punto nuevo.
Para saber la orientación de la traza vertical, consideramos una recta horizontal del plano que también gira lo mismo que la traza horizontal del plano y cambia su proyección horizontal hasta obtener su nueva traza en el alzado, punto por el que pasará la nueva traza del plano.


Para transformar mediante un giro de eje e, un plano oblicuo verde en uno paralelo a la línea de tierra de color rosa, se hace un plano perpendicular al verde que pase por la recta y será aquel que tiene la proyección de la recta intersección perpendicular a la traza del plano verde. Este plano perpendicular, que es al mismo tiempo vertical, al ser girado mantiene la proyección de la recta de intersección perpendicular a la traza del plano horizontal.
La nueva traza vertical del plano paralelo a la línea de tierra queda definido por una recta paralela a la línea de tierra que pase por la intersección del plano vertical trazado y transformado en un plano de perfil con el plano vertical de proyección.

Para hacer un giro de un plano verde y calcular su nueva posición en color rosa, se pasa un plano perpendicular al mismo por el eje de revolución ABC. Este plano perpendicular ABC al dado verde que se gira, va a cortar a los de proyección según nuevas rectas (A)MH.
Las nuevas trazas del nuevo plano rosa girado son rectas que pasan por las trazas de la recta t y son perpendiculares a las proyecciones de la misma.







Para transformar un plano oblicuo en un plano proyectante vertical (de canto) mediante un giro de eje e, pasamos un plano vertical por el eje y perpendicular al plano oblicuo que lo corta según la recta a. Hacemos el giro de esta recta junto con la traza del plano oblicuo hasta que ésta quede perpendicular a la línea de tierra.



























En este ejercicio correspondiente a detalles del anterior, observamos que el giro de la recta de intersección del plano vertical que pasa por el eje con el plano oblicuo, transforma en el giro la posición del punto A a su nueva posición (A). Esta nueva posición queda definida por el giro en planta de A1 que se transforma en (A1).

Cambio de plano

Un cambio de plano consiste en considerar un nuevo plano de proyección para facilitar la lectura de la pieza. Las normas del sistema diédrico persisten por lo que las proyecciones nuevas de los elementos a representar siguen siendo ortogonales a los nuevos planos de proyección que se utilicen y el nuevo plano de proyección utilizado debe ser también ortogonal al plano de proyección horizontal o vertical o a su transformado. Por ejemplo, en la figura, si consideramos un nuevo plano vertical de proyección (en naranja) sobre el que proyectamos el objeto, obtenemos un detalle en verdadera forma del mismo. Al proyectar las líneas observamos que las cotas (las alturas a las que están los puntos del objeto) se mantienen.
El plano naranja es el nuevo plano de proyección vertical que para diferenciarlo del otro plano vertical, en la nueva línea de tierra o intersección con el horizontal se le marca un segmento más de cada lado. Un segundo cambio de plano supondrá sumar un segmento más a cada lado, etc.















El ejercicio anterior resuelto en sistema diédrico, tenemos una pieza cuyas vistas en planta y alzado no definen con precisión la curvatura de la superficie cilíndrica hueca. Para ello hacemos una nueva proyección, la equivalente a una vista a auxiliar, en la que el nuevo plano vertical es ortogonal al eje del cilindro hueco.
El nuevo plano vertical corta al horizontal según una nueva línea de tierra que contiene en sus extremos dos segmentos de cada lado, en vez de uno. La proyección sobre el nuevo plano es también ortogonal y las alturas de todos los detalles así como la altura de la pieza permanecen invariables. Podemos observar en el dibujo que un punto de la pieza A, tiene por proyección en alzado el punto A2, al proyectarlo sobre el nuevo plano vertical ese punto mantiene su misma altura o cota.




















Tenemos un plano oblicuo de color rojo en el dibujo que interesa transformarlo en un plano de canto, que es aquel que tiene la traza horizontal perpendicular a la línea de tierra. Para que así sea el nuevo plano vertical debe tener su traza perpendicular a la traza horizontal del plano.
Este nuevo plano vertical de proyección PV2 corta al plano oblicuo según una nueva traza vertical i en la que un punto permanece invariable y es el que es común a los dos planos verticales y al plano dado. Por tanto al hacer el abatimiento la nueva traza del plano pasarán por este punto, y por la intersección de la traza del plano vertical nuevo PV2 y la traza horizontal del plano.














Aquí observamos el ejercicio anterior resuelto el sistema diédrico: la nueva traza del plano vertical que es la nueva línea de tierra perpendicular a la traza del plano beta dado. En la intersección de la nueva línea
de tierra con la anterior tenemos el punto M1, que unido al punto de intersección M2, punto de intersección de la traza vertical con el nuevo plano, tenemos la intersección de los dos planos hasta el plano dado. Esa longitud que llevamos perpendicular a la nueva línea de tierra a partir del punto M1, sirve para obtener el punto M’2. Este punto lo unimos con la intersección de la traza del plano y la nueva línea de tierra y tenemos la nueva traza vertical del plano.
























Para transformar un plano oblicuo en un plano paralelo a la línea de tierra, basta con hacer una línea de tierra que sea paralela a la traza horizontal del plano. La nueva traza vertical del plano será paralela a la horizontal y su cota vendrá dada por la cota del punto de intersección del plano vertical con la traza vertical.






















Transformación por cambio de plano de una recta oblicua en otra recta oblicua. Tenemos las proyecciones de una recta (en el dibujo de color rojo) y se trata de transformarla en otra cualquiera oblicua mediante un cambio de plano. Colocamos una nueva línea de tierra y tomamos las cotas de 2 puntos de la recta para la nueva proyección en alzado. Por los puntos de la recta en planta hacemos perpendiculares a la nueva línea de tierra y colocamos sus alturas obteniendo así la nueva recta transformada

























Dado un plano oblicuo a, se trata de transformarlo en un plano proyectante vertical o de canto mediante un cambio de plano.
El Plano proyectante vertical o de canto es aquel que tiene la traza horizontal ta perpendicular a la nueva línea de tierra tb. Por lo tanto el plano de proyección vertical tendrá que pasar por esta recta manteniendo la cota del punto de intersección con la traza vertical de a, invariable.
























A la izquierda el plano oblicuo a dado definido por sus trazas a1 a2.
A la derecha la ejecución del ejercicio, la nueva línea de tierra verde perpendicular a la traza horizontal del plano a1. Éste nuevo plano vertical corta al plano vertical anterior según la recta m, que intercepta a la traza vertical del plano a2, en el punto F. Si unimos el punto P -intersección de la nueva línea de tierra verde con la anterior azul- con F y giramos este segmento hasta que sea perpendicular a la nueva línea de tierra verde habremos trasladado la cota del punto F que permanece invariable.
La nueva traza del plano pasará por F’, su transformado por el giro y por el punto de intersección de la nueva línea de tierra y la traza horizontal del plano a1 que también permanece invariable.




































Si queremos transformar el plano de canto en uno de perfil, tendrá que tener las dos trazas perpendiculares a la tercera línea de tierra que hagamos. Por tanto el nuevo plano horizontal c será perpendicular a la recta de intersección de los planos a b y al plano b.


Un nuevo cambio de plano determinado por el plano d tendrá su nueva línea de tierra perpendicular a la anterior traza horizontal del plano, pasando a ser ahora una traza vertical.
Para transformar el plano de perfil ubicado sobre los planos de proyección de planta y alzado c, b, respectivamente en uno vertical se coge el plano d como nuevo plano vertical de proyección, con su traza d2 perpendicular a la línea de tierra.


A la izquierda el plano oblicuo a se transforma en de canto b con la nueva LT en verde.
El plano b se transforma en un plano de perfil c con la nueva LT magenta.
A la derecha el anterior plano c se transforma en un plano vertical d con la línea de tierra gris.



















Dada una recta oblicua a1 a2 construir a partir de ella por cambio de plano una recta de perfil, una recta frontal y una recta de punta.
Se coloca la nueva línea de tierra perpendicular a la proyección de la recta oblicua a1. La proyección en el alzado a2’ será la prolongación de a1 y la nueva traza de esta recta tendrá la misma cota que la de la recta oblicua.
Para transformar esta recta en una frontal colocamos la línea de tierra paralela a la proyección de a1 y tomamos la cota de la última proyección vertical representando la recta en el nuevo alzado (en color rosa) a2’’’.
Para transformar esta recta frontal a1 a2’’’ en una recta de punta, haremos la nueva línea de tierra perpendicular a a2’’’. Esta nueva proyección la consideramos ahora como la nueva proyección horizontal, con lo que la llamaremos a1’. Para representar su proyección vertical que es un punto, ya que es perpendicular al plano vertical, tomaremos la distancia de la proyección a1 a la última línea de tierra. Esta distancia es la cota de la nueva proyección vertical A2.









En este dibujo vemos la representación en el espacio de la recta de perfil a1 a2’ que se transforma por cambio de plano en una recta frontal a1 a2’’’y ésta en una recta de punta a1’ A2.






















Transformación de una recta de perfil en otra paralela a la línea de tierra. Se hace un plano paralelo a la recta de perfil y obtenemos el nuevo plano de perfil que transforma la recta en frontal con su nuevo alzado a2’. Hacemos un plano paralelo a la LT con su LT paralela a la nueva proyección a2’. Esta proyección vertical a2’ se transforma en una nueva proyección horizontal a1’ con su alzado con cota desde la línea de tierra hasta la proyección de a sobre el plano paralelo a la LT, esto es, hasta a2’’.
La recta paralela a la LT es a con sus proyecciones a1’ a2’’. Los planos de planta y alzado nuevos son el amarillo y azul respectivamente.

















En diédrico, dada la recta de perfil determinada por sus proyecciones a1 a2, para convertirla en paralela a la LT la transformamos en frontal con la LT paralela a a1 (en marrón a1 a2’).
La frontal se transforma en paralela a la LT considerando a2’ como nueva proyección en planta llamada ahora a1’, su proyección en alzado estará a la distancia d respecto a la tercera línea de tierra (la misma que de a1 al plano de perfil vertical del primer cambio de plano).

















Transformación de un plano vertical v respecto a los dos planos de proyección, horizontal y vertical, en otro plano vertical v2.
El plano vertical se transforma en otro vertical si cogemos como plano vertical de proyección otro que sea perpendicular al plano horizontal y que no sea ni paralelo ni perpendicular al dado. Si es perpendicular como el plano p tenemos que el plano dado v se convierte en un plano de perfil.
Si el plano vertical fuese paralelo al plano dado, éste se convertiría en un plano frontal.
Si ahora cogemos un plano proyectante vertical o de canto -de color azul-, tenemos que este plano es perpendicular al plano vertical según dos rectas oblicuas, por lo que el plano dado v se transforma en un plano oblicuo.
Observamos tras todas estas transformaciones que el nuevo plano de proyección que escogemos para hacer el cambio de plano es siempre perpendicular a uno de los de proyección, o bien a uno de los transformados por cambio de plano de los planos de proyección.
















Un plano oblicuo de color rojo o respecto a los dos planos de proyección, el horizontal y vertical, se transforma en uno de cantoproyectante vertical al coger como nuevo plano de proyección vertical el plano amarillo c, plano que tiene su línea de tierra perpendicular a la línea de tierra del plano rojo.
A continuación transformamos el plano oblicuo rojo en uno paralelo a la línea de tierrap de color verde, para ello consideramos un nuevo plano de proyección vertical con su línea de tierra paralela a la línea de tierra del plano rojo o.
Posteriormente queremos transformar el plano oblicuo rojo en uno que pase por la línea de tierra, entonces el nuevo plano vertical de proyección t pasará por la línea de tierra del plano oblicuo o. Éstas son todas las posibles posiciones de los nuevos planos verticales de proyección, de aquellos que son perpendiculares al plano horizontal. Para conocer todos los casos posibles basta con imaginar un plano cualquiera de estos y empezar a girarlo pasando por todas las posibles posiciones, de manera que siempre se mantenga perpendicular al plano horizontal de proyección.




















Una recta a oblicua con sus dos proyecciones a1 a2 se quiere transformar en una recta de perfil, en otrafrontal, y por último en una recta de punta.
Para transformarla en una recta de perfil basta con hacer un nuevo plano -color aceituna- perpendicular al plano vertical dado de proyección. La que era proyección vertical de la recta a2 ahora pasa a ser proyección horizontal de la recta a1’’ y la nueva proyección vertical de la recta pasa a ser la proyección a’’.
Para transformar la recta de perfil en una recta frontal basta con hacer un plano paralelo a la recta dada y que al mismo tiempo sea perpendicular a lo que es el nuevo plano horizontal de proyección. El nuevo plano vertical y paralelo a la recta (en color gris) tiene como nueva proyección en alzado a la recta a2’’’.
Considerando éste último plano como nuevo plano de proyección horizontal, la que era proyección vertical de la recta a2’’’ ahora se transforma en proyección horizontal a1’’’ y la nueva proyección vertical de la recta es el punto a’’’’.


Aquí tenemos el ejercicio anterior resuelto en el sistema diédrico. La recta a esta dada por sus dos proyecciones a1 a2 y se transforma en la recta de perfil considerando una segunda línea de tierra perpendicular a la proyección a2. Esta proyección pasa a ser la proyección nueva en planta a1’’ y su proyección vertical pasa a ser la prolongación de esta recta por encima de la línea de tierra a2’’.
A continuación la recta se transforma en una recta de perfil considerando como línea de tierra la tercera. La recta dada a y su proyección a2 forman cierto ángulo que obtenemos abatiendo la recta a (a), la nueva proyección de la recta frontal a2’’’ tendrá el mismo ángulo respecto a la tercera línea de tierra.
Por último para transformar la recta frontal en una recta de punta, consideramos la proyección vertical de la recta a2’’’ como nueva proyección horizontal a1’’’ y su nueva proyección vertical será la distancia desde el nuevo plano horizontal de proyección a la recta a, o de igual forma será la distancia desde la tercera línea de tierra hasta la proyección vertical original a2. La última línea de tierra -la cuarta- será la intersección del nuevo plano horizontal gris y el plano nuevo vertical de color verde.

















Una recta oblicua a dada por sus proyecciones a1 a2, se transforma en una recta de perfil al hacer un plano verde perpendicular a su proyección a1, teniendo como nueva proyección vertical a2’ y como nueva línea de tierra la 2ª.
La misma recta a se transforma en una recta frontal al considerar el nuevo plano vertical de proyección -en color blanco- paralelo a la recta dada a y a su proyección a1, en cuyo caso la línea de tierra 3ª es paralela a la proyección a1.
Las recta se transforma en recta de punta considerando el nuevo plano vertical de proyección -en rojo- perpendicular a la recta a y perpendicular al nuevo plano horizontal de proyección (color blanco), la nueva línea de tierra es la que aparece marcada como la número cuatro.
Un plano perpendicular al plano de color blanco y al mismo tiempo con la línea de tierra -la quinta línea de tierra- oblicua respecto a la proyección horizontal de la recta a2’’’, transforma ésta en una recta horizontal.
Cuando hacemos un plano azul perpendicular al blanco y al mismo tiempo paralelo a la recta a, obtenemos en la intersección de los dos planos la sexta y nueva línea de tierra; como la intersección es paralela a la recta a, tenemos de esta forma la recta transformada en una paralela a la línea de tierra.











El cambio de plano al proporcionar nuevas proyecciones facilita la visualización de la pieza. En la figura observamos una pieza en planta, alzado y perfil. Gracias a que se hace un cambio de plano se puede observar que existe una proyección de la misma en la que el contorno es una circunferencia, de lo que se desprende que la pieza es la intersección de un prisma hexagonal (pentágono que corresponde a la proyección en planta) y un cilindro (ortogonal al nuevo plano vertical de proyección del cambio de plano) de ejes coplanariaos y ortogonales.
















La misma pieza con la misma proyección pero indicada de otra forma, mediante unavista auxiliar. En este caso en vez de hacer un cambio de plano proyectamos la vista A de la pieza indicando su dirección ortogonal a una de las caras en planta. El resultado de practicar una vista auxiliar de la pieza es el mismo que crear un cambio de plano, con la diferencia de que en el cambio de plano aparece una línea de tierra nueva, que es la intersección del plano vertical nuevo con el plano horizontal de proyección, mientras que en la visita auxiliar simplemente indicamos la dirección de la vista proyectada, el sentido, y al igual que en el cambio de plano se hace un giro de la vista de 90°. En la vista auxiliar aparece a la derecha entre paréntesis la escala de la nueva vista proyectada.


























En la figura observamos un dodecaedro regular con sus caras coloreadas en el sistema diédrico con tres proyecciones: planta, alzado y perfil. Como las tres vistas tienen la misma forma-aunque en distinta disposición-es conveniente mostrar alguna otra vista para tener una mejor comprensión del objeto. Para ello se hace un cambio de plano y se proyecta una cara en verdadera forma para mostrar que ésta es un pentágono. En esta nueva vista se puede observar el contorno del dodecaedro que es un decágono regular y el pentágono opuesto al mostrado en verdadera forma que tiene sus vértices en las mediatrices de las caras de éste. En el dibujo se muestra también una sección para indicar que el corte del plano BB determina un pentágono regular.
























En las figuras se muestran dos poliedros arquimedianos con 2 nuevas proyecciones hechas con cambios de plano, a mayores de las proyecciones diédricas.


































Para transformar una recta oblicua dada a por sus proyecciones a1 a2 en una recta vertical, la transformamos primero en una recta frontal. Para convertirla en una frontal hacemos un plano de color rosa vertical cuya línea de tierra es paralela a la proyección de la recta, esto es al segmento a1.
Ahora la nueva recta tendrá por proyección vertical a2’ mientras que la proyección horizontal seguirá siendo la misma a1 (en el dibujo este primer cambio de plano muestra la línea de tierra con dos segmentos de color azul cada lado).
Una vez que tenemos la nueva proyección vertical de la recta, aprovechamos ésta para transformarla en vertical, la proyección en alzado a2’ debe quedar vertical respecto al nuevo plano de proyección que aparece en el dibujo de color azul. Este plano es perpendicular al último que se hizo de color rosa y al mismo tiempo perpendicular a la recta a, ya que esta es la condición para que una recta sea vertical.
Si tenemos que la antigua proyección vertical de la recta a2’ se transforma en la nueva a2’’, tenemos que la nueva proyección horizontal de la recta es el punto A1’, y la distancia de éste punto al plano rosa será el alejamiento de esta recta.


Tenemos la recta a dada por sus proyecciones a1 a2, y la primera línea de tierra en color negro. Para transformarla en una recta vertical, la transformamos primero en una recta frontal, para ello hacemos una línea de tierra en color azul que sea paralela a la proyección horizontal de la recta a1. Las cotas de la antigua proyección vertical se mantienen, de esta forma tenemos que la nueva proyección de la recta es a2’.
Para transformar ahora la nueva recta frontal en una vertical tomamos una línea de tierra nueva (en color violeta con tres segmentos de cada lado) que sea perpendicular a la proyección vertical a2’. La nueva proyección vertical seguirá siendo la misma a2’’ y la proyección horizontal será el punto A1’ que estará en la prolongación de la rectaa2’’ y a una distancia igual a la del segmento comprendido entre los puntos ZH.


















Un ejercicio igual al anterior, variando la posición de los elementos:
Dada una recta oblicua a y sus dos proyecciones a1 a2, transformarla en una recta vertical (la primera línea de tierra, intersección del plano horizontal y vertical, aparece como un segmento a cada lado). Primero la transformamos en una recta frontal, por lo que su proyección vertical a2 pasa a ser la recta a2’ (la línea de tierra aparece con dos segmentos de cada lado).
A continuación hacemos un plano perpendicular al plano vertical verde y cuya línea de tierra sea perpendicular a la última proyección vertical a2’ (en la imagen la línea de tierra aparece con tres segmentos de cada lado). Tomamos la distancia de la proyección vertical a2’ a la recta a y la colocamos perpendicularmente a la última línea de tierra, con lo que tenemos ya la recta vertical con sus dos proyecciones a2’ a1’.

Tenemos la recta oblicua dada por sus dos proyecciones a1 a2 (la línea de tierra de color rojo con un segmento de cada lado), y la transformamos en una recta frontal a1 a2’ (la línea de tierra aparece con dos segmentos de cada lado), de esta manera la proyección vertical de la recta a2 se transforma en a2’.
Cogemos la recta frontal a1 a2’y en su proyección vertical hacemos una línea de tierra perpendicular a la misma (la línea de tierra aparece con tres segmentos de cada lado). Tomamos la distancia de la proyección vertical a2’ a la recta en proyección horizontal a1y la colocamos en la prolongación de la proyección vertical a2’, de esta manera la proyección vertical a2’ y horizontal a1’ están alineadas en una línea perpendicular a la línea de tierra (la que contiene tres segmentos de cada lado) y esta es la recta vertical que se pedía.